Producto del calor y la soledad. Producto de ti. Producto de la asesina mezcla de café y cigarros. Una pequeña selección de creaciones veraniegas.
Nostalgias
De pronto la muerte apareció. No aún, le comente, quién te crees que eres. Ya basta, me dijo seria, quinta vez que te crees vivo este mes. Solo quería decirle adiós. Ella te lo dijo hace tiempo, ¿recuerdas?. Descansa, solo descansa.
Madurez
De pronto no hubo ya qué decir, Tomás se hizo hombre y se fue. Solo regresó para llevarlos consigo como pasado y devolverlos a su fin.
Injusticias
Al verlos los quise asesinar. Los odie, lo juro. La jueza me pidió que me calmara e insistió en lo que tanto temía: su ley no protege a quienes sufren de súbita soledad por abandono.